Trump rompe alto el fuego con Irán: “No negociaré más”
Trump declaró en Ankara el fin del alto el fuego con Irán, llamándolos “basura” tras nuevos ataques en el estrecho de Ormuz.
Juan Mori

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles el fin del acuerdo marco de alto el fuego con Irán. Lo hizo desde Ankara, en el marco de la cumbre de líderes de la OTAN. Sus palabras fueron contundentes y cargadas de una hostilidad que no dejó margen para la ambigüedad. “Para mí se ha acabado. No quiero negociar con ellos, porque son basura”, afirmó ante la prensa internacional.
Las declaraciones fueron pronunciadas junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Trump aprovechó el inicio de la segunda jornada de la cumbre para lanzar su mensaje más duro hasta ahora contra Teherán. “Son gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta”, afirmó sin filtros. Y añadió una advertencia sobre el programa nuclear iraní: “Si tuvieran un arma nuclear, lo usarían”.
El tono del presidente fue inusualmente directo incluso para sus estándares habituales. No se trató de una declaración diplomática ni de un ultimátum negociado. Fue un rompimiento explícito con el proceso que había prometido llevar a buen puerto. Las palabras de Trump marcan un punto de inflexión en una crisis que ya ha cobrado vidas a ambos lados del conflicto.
“Esto ha terminado”: Trump cierra la puerta a la negociación
El mandatario fue categórico al explicar su postura sobre el proceso diplomático en curso. “Negociar con ellos es solo malgastar tiempo. Ellos mienten”, aseguró con dureza. Recordó que había un acuerdo sobre la no proliferación nuclear y que Irán lo negó públicamente. “Hablan con la prensa y dicen que nunca hemos hablado de esto. ¿Qué les pasa? Están majara”, expresó visiblemente irritado.
Trump calificó a los negociadores iraníes de “un grupo de mentirosos”. Esta definición cierra prácticamente cualquier espacio para retomar el diálogo en el corto plazo. Sin embargo, dejó una pequeña puerta entreabierta de forma contradictoria. “Dejaré que nuestros maravillosos negociadores Witkoff y Kushner sigan hablando, si quieren, pero yo no lo veo”, indicó.
Esta ambigüedad es característica del estilo comunicacional del presidente estadounidense. Por un lado, declara el fin de toda negociación. Por otro, permite que sus enviados continúen el proceso. Esta dualidad genera incertidumbre sobre cuál es la postura real del Ejecutivo frente al conflicto con Irán.
Ataques nocturnos y una escalada que no cede
Las palabras de Trump no llegaron en un vacío. Vinieron acompañadas de una revelación sobre operaciones militares recientes. Según el mandatario, las fuerzas estadounidenses atacaron Irán “con mucha fuerza” durante la noche anterior. El motivo fue una violación del período de calma que había sido acordado durante el funeral del líder supremo Alí Jamenéi.
“Les dijimos haced el funeral, y en lugar de eso empiezan a lanzar cohetes contra buques”, afirmó Trump. Según su relato, Irán aprovechó la tregua temporal para atacar embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz. La respuesta estadounidense fue inmediata y contundente. “Así que les dimos duro anoche, muy duro”, confirmó el presidente.
Irán respondió a esos ataques bombardeando bases estadounidenses en varios países del Golfo Pérsico. Este intercambio de hostilidades agrava una situación que ya estaba en un punto crítico. También explica la frustración que transmitió Trump en sus declaraciones de este miércoles. El ciclo de ataque y represalia parece haberse reactivado con fuerza.
Las víctimas de las protestas y las acusaciones contra el régimen
Trump también utilizó su intervención para atacar al régimen iraní en un frente diferente. Acusó a las autoridades de Teherán de matar a decenas de miles de manifestantes. “Hasta ahora han matado a 54.000 personas que estaban protestando”, afirmó, en referencia a las protestas de enero pasado. Sus palabras buscaron retratar al gobierno iraní como un régimen violento que reprime a su propio pueblo.
“Cuando te preguntas por qué los manifestantes no se han hecho con el poder, es porque están muertos. Los han matado”, señaló. Esta narrativa busca legitimar la postura beligerante de Washington frente a la opinión pública internacional. Al presentar a Irán como un régimen asesino de civiles, Trump busca reducir el espacio para cualquier crítica a su política de confrontación.
También hizo una afirmación sobre bajas militares que generó cuestionamientos. Aseguró que Irán “ha matado a miles y miles de nuestros soldados”. Sin embargo, en la guerra iniciada el 28 de febrero solo constan 16 soldados estadounidenses muertos en combate. La discrepancia entre esa cifra oficial y la declaración presidencial no fue aclarada durante la intervención.
El contexto de la cumbre de la OTAN añade una capa adicional de complejidad a estas declaraciones. Los aliados europeos observan con inquietud cómo el conflicto con Irán escala en medio de una reunión dedicada a la seguridad colectiva. La revocación reciente de la autorización para venta de petróleo iraní complica aún más el panorama diplomático y energético global.
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Autor
Juan MoriPeriodista apasionado a los temas sociales, culturales y deportivos. Dos años de experiencia en “Nueva News”. Contacto: juannmori@gmail.com

