El Ejército lanza una alianza con 18 países de América para combatir el crimen organizado.
El Ejército de Estados Unidos dio un paso decisivo en su estrategia regional de defensa. Este martes se lanzó oficialmente el Grupo de Trabajo Conjunto del Hemisferio Occidental. La iniciativa agrupa a 18 países que conforman la Coalición Contra los Cárteles de las Américas.
El nuevo bloque militar representa una transición estratégica de la controvertida Operación Lanza del Sur. Aquella campaña anterior consistía en bombardeos directos contra supuestas lanchas del narcotráfico en alta mar. Ahora, la estrategia evoluciona hacia un esquema de cooperación multilateral más estructurado.
El Comando Sur del Ejército (Southcom), con sede central en Miami, oficializó el anuncio mediante un comunicado. La alianza busca incrementar la efectividad operacional contra las amenazas que socavan la seguridad continental. Asimismo, el mecanismo fortalecerá la respuesta conjunta ante emergencias y crisis humanitarias severas.
¿Qué alcance operativo tendrá el nuevo grupo de trabajo militar?
El general Francis Donovan, comandante de Southcom, definió la naturaleza de esta unidad especial. El alto oficial declaró que el grupo será el brazo ejecutor del Comando Sur. Su misión principal consistirá en enfrentar de manera directa las amenazas criminales en todo el hemisferio.
Donovan explicó que la sede reúne capacidades militares diseñadas a la medida de los desafíos regionales. El jefe militar enfatizó la importancia de consolidar alianzas de confianza con las naciones vecinas. La meta fundamental es ejercer una presión sostenida sobre las redes del crimen organizado transnacional.
Esta nueva estructura operativa busca incrementar la fricción sistémica sobre las bandas delictivas continentales. Además, los mandos militares prevén aumentar el ritmo operacional en zonas marítimas y fronterizas clave. Con ello, Washington pretende blindar la seguridad nacional de Estados Unidos y de sus socios estratégicos.
¿Cómo influyó la Operación Lanza del Sur en esta transición?
El surgimiento del grupo de trabajo marca el fin formal de la Operación Lanza del Sur. Ese operativo fue activado en septiembre de 2025 por la administración del presidente Donald Trump. La estrategia implicó ataques aéreos contra embarcaciones sospechosas en el Caribe y el Pacífico.
Aquellas acciones militares también buscaron cercar políticamente al depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro. La presión sobre Caracas culminó con su arresto durante una intervención estadounidense en la capital venezolana. Maduro fue trasladado a un centro de detención en Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo.
Durante el desarrollo de Lanza del Sur, se registraron balances operativos de alto impacto en alta mar. Estados Unidos atacó más de 60 embarcaciones bajo el argumento de combatir el tráfico de estupefacientes. Según recuentos de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), 221 personas murieron en esos ataques.
¿Qué naciones integran esta gran coalición contra el narcotráfico?
El núcleo inicial de la alianza se fundamentó en el pacto denominado Escudo de las Américas. Dicho acuerdo fue suscrito el pasado mes de marzo durante una cumbre realizada en Miami. En esa reunión participaron inicialmente once países latinoamericanos y caribeños junto a la delegación estadounidense.
Entre los firmantes originales figuran Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador y El Salvador. También se sumaron desde el primer momento Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago. Este grupo inicial sentó las bases políticas de la actual cooperación en materia de ciberseguridad y defensa.
Posteriormente, la iniciativa sumó el respaldo de otras naciones con importante presencia continental. Bahamas, Belice, Chile, Guatemala, Jamaica y Perú formalizaron su adhesión a los protocolos de seguridad. A este bloque se integró además el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella.
¿Quién liderará las operaciones tácticas en el continente?
La jefatura del nuevo grupo de trabajo recaerá sobre el general estadounidense Kevin Jarrard. El alto mando posee una destacada trayectoria en la gestión de crisis complejas dentro de la región. Anteriormente, Jarrard lideró la respuesta del Departamento de Estado tras los devastadores terremotos de junio en Venezuela.
El Comando Sur precisó que la unidad funcionará como la sede central para las misiones regionales. La base operativa integrará componentes avanzados de inteligencia, vigilancia estratégica y reconocimiento en tiempo real. También coordinará la planificación de patrullajes multinacionales en rutas marítimas sospechosas.
El objetivo principal es consolidar un frente común para ahogar financieramente a las bandas narcocriminales. Las autoridades confían en que la integración militar reduzca de manera sustancial la violencia regional. Con esta plataforma, la diplomacia de defensa estadounidense busca redefinir la estabilidad del Hemisferio Occidental.


