Minnesota retirará cajeros de criptomonedas el 1 de agosto
Minnesota retirará sus cajeros de criptomonedas públicos desde el 1 de agosto para frenar estafas que ya superan 1 000 000.
Rosa Vela

Minnesota retirará los cajeros de criptomonedas de acceso público desde el 1 de agosto de 2026. La medida busca frenar una ola de estafas que ya dejó pérdidas superiores a 1 000 000 de dólares en el estado.
La decisión marca un giro más duro contra un fraude que creció con rapidez. También refleja una preocupación mayor: estos dispositivos convirtieron el efectivo en un canal casi inmediato para los engaños.
¿Qué cambiará desde agosto?
La prohibición ordena retirar todos los cajeros de criptomonedas de lugares públicos. Esto incluye estaciones de servicio, tiendas y otros puntos de acceso común. Los operadores deberán desmontarlos antes de que termine el año.
La medida no elimina la compra o venta de criptomonedas por internet. Sí apunta a los llamados cajeros automáticos de criptomonedas, también conocidos como crypto kiosks. Esos equipos permiten convertir dinero en efectivo en activos digitales casi al instante.

Según Fox News, las alertas en pantalla y los límites de monto no detuvieron a los estafadores. Los delincuentes se adaptaron y siguieron presionando a las víctimas. Por eso, el estado concluyó que hacía falta una respuesta más radical.
La Fiscalía General de Minnesota ha insistido en que la protección al consumidor es prioritaria. En este caso, la autoridad ve un patrón de abuso muy difícil de frenar con simples advertencias.
¿Cómo funciona la estafa?
El esquema suele empezar con una llamada alarmante. El estafador dice que hay una emergencia, una deuda urgente o un problema bancario. Después mantiene a la víctima en línea y la guía paso a paso.
En muchos casos, la persona recibe instrucciones exactas. Le piden retirar dinero en efectivo y llevarlo al cajero de criptomonedas. Luego, el aparato convierte el dinero en activos digitales y lo envía a una billetera controlada por el fraude.
Ese método reduce mucho las posibilidades de recuperación. A diferencia de otros pagos, la transferencia en criptomonedas deja menos margen para revertir la operación. Por eso, una vez hecho el envío, el dinero suele perderse con rapidez.
El Departamento de Comercio de Minnesota ha advertido que los estafadores usan presión psicológica. La víctima siente miedo, prisa o vergüenza. Esas emociones empujan a actuar sin consultar con nadie.
El FBI advierte que esta clase de engaño creció a nivel nacional. En 2025, su Internet Crime Complaint Center recibió más de 13 400 denuncias relacionadas con cajeros de criptomonedas. Las pérdidas reportadas superaron los 388 000 000 de dólares.
¿Por qué Minnesota tomó esta decisión?
Entre 2023 y 2025, Minnesota registró 134 denuncias y cerca de 1 000 000 de dólares en pérdidas. Solo en 2025 hubo 70 casos y más de 540 000 dólares perdidos. La tendencia convenció a las autoridades de endurecer la regulación.
El problema no se limita al número de casos. También importa quiénes son las víctimas. Más de la mitad de los afectados a nivel nacional fueron mayores de 50 años, según datos federales. Eso muestra una vulnerabilidad concreta y repetida.

Para los adultos mayores, el daño puede ser devastador. Muchos confían en la voz que escuchan al teléfono. Otros no dominan bien el funcionamiento de las transferencias digitales. Esa combinación los vuelve blancos frecuentes.
Las autoridades estatales reconocen que parte del daño quizá no se denuncia. Algunas personas callan por vergüenza. Otras temen que sus familias las culpen. Ese silencio también ayuda a que el fraude siga creciendo.
La medida de Minnesota busca cortar el acceso físico más fácil para los delincuentes. Es una decisión preventiva. En vez de perseguir cada estafa individual, el estado intenta cerrar una puerta que ya había sido explotada demasiado.
¿Qué deben hacer las posibles víctimas?
Si alguien recibe una llamada urgente sobre dinero, la primera regla es no actuar de inmediato. Ninguna agencia legítima exige enviar efectivo por un cajero de criptomonedas. Tampoco pide mantener la llamada mientras la persona retira el dinero.
Conviene colgar, verificar la información y llamar directamente a la supuesta institución. También es importante hablar con un familiar o con un banco antes de mover fondos. Esa pausa puede evitar una pérdida irreversible.
Si ya hubo un envío, el FBI IC3 recomienda denunciar cuanto antes. También puede ayudarse a la policía local y a la agencia estatal de protección al consumidor. Mientras más rápida sea la denuncia, más opciones existen para rastrear patrones.
Para los lectores latinos en EE. UU., el caso deja una lección clara. La tecnología no siempre es el problema principal; el problema suele ser el engaño. Por eso, la prevención depende tanto de la regulación como de la educación financiera.
La nueva regla de Minnesota puede ser vista como un aviso nacional. Otros estados observan si la prohibición reduce fraudes o solo desplaza el delito a otras vías. De cualquier forma, el debate sobre estos cajeros ya cambió.
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Autor
Rosa VelaPeriodista egresada de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Especializada en la cobertura de coyuntura nacional, política y noticias deportivas.

