Trump anuncia nuevos aranceles de hasta 12.5%
Trump impone aranceles del 10% al 12.5% a 60 países por incumplir normas contra el trabajo forzado antes de las intermedias.
Juan Mori

El presidente Donald Trump seguirá adelante con nuevos aranceles de dos dígitos contra docenas de socios comerciales. La medida entra en vigor justo cuando expiran los aranceles provisionales impuestos tras una derrota en la Corte Suprema. Estados Unidos impondrá aranceles de entre el 10% y el 12.5% a importaciones de 60 países. Estas naciones representan el 99% de las importaciones totales que recibe actualmente Estados Unidos. El Gobierno alegó que estos países no han aplicado adecuadamente las prohibiciones sobre productos fabricados con trabajo forzado. Este argumento constituye la base legal principal para justificar los nuevos gravámenes comerciales.
Un cambio de estrategia legal tras el revés judicial
Los nuevos aranceles entrarán en vigor justo cuando expiren los aranceles temporales del 10% a nivel mundial. Este vencimiento ocurrirá a las 12:01 de la madrugada del viernes según lo establecido. Trump había recurrido a esos aranceles temporales después de que la Corte Suprema anulara sus gravámenes más ambiciosos en febrero pasado. Ahora, el mandatario apuesta por un mecanismo legal distinto y más duradero. El presidente está recurriendo a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Esta normativa permite imponer impuestos contra países que participen en prácticas comerciales consideradas injustificables o discriminatorias.
La Sección 301 ya resistió recursos judiciales previos
Trump utilizó esta misma sección legal para imponer aranceles elevados a China durante su primer mandato presidencial. En aquel entonces, la medida logró resistir distintos recursos judiciales presentados en su contra. La oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos inició además una investigación paralela sobre 16 países específicos. Estas naciones representan el 70% de las importaciones estadounidenses actuales. La investigación busca determinar si estos países han producido en exceso, provocando caídas de precios que afectan a las empresas estadounidenses en los mercados globales.
El origen de la disputa: la revocación de la Corte Suprema
Trump sostiene que los aranceles elevados ayudarán a reactivar la industria manufacturera estadounidense. El año pasado, revirtió décadas de política comercial que favorecía aranceles más bajos y comercio libre. Al invocar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, impuso aranceles de dos dígitos a casi todos los países del mundo. Argumentó entonces que el déficit comercial constituía una emergencia nacional. Sin embargo, la Corte Suprema dictaminó que esa ley no autorizaba realmente este tipo de aranceles. La decisión obligó al Gobierno a pagar reembolsos a los importadores afectados por la medida original.
Un plazo legal que obliga a nueva estrategia
En respuesta a este fallo, Trump anunció aranceles del 10% mundial bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio. Sin embargo, esta sección solo permite aplicar aranceles durante un máximo de 150 días. Ese plazo vence precisamente este viernes, lo que obligó al Gobierno a buscar un nuevo mecanismo legal. Por ello, la administración recurrió ahora a la Sección 301 para mantener vigente su política arancelaria. Un alto funcionario del Gobierno, que habló bajo condición de anonimato, explicó que algunos países ya han reforzado sus normas contra el trabajo forzado.
India logra reducir su arancel inicial
Según el funcionario citado, el arancel sobre las importaciones de la India fue fijado inicialmente en 12.5%. Sin embargo, tras reforzar sus mecanismos de cumplimiento, la tarifa final quedó reducida al 10%. Algunos productos específicos quedan exentos de estos nuevos aranceles anunciados este jueves. Entre ellos figuran el petróleo, el gas y los fertilizantes, considerados estratégicos para la economía estadounidense. También quedan exentos los productos que cumplen los requisitos para estar libres de aranceles bajo el T-MEC, el pacto comercial negociado por Trump durante su primer mandato.
El riesgo político antes de las elecciones intermedias
Los aranceles son pagados directamente por las empresas estadounidenses que importan productos extranjeros. Estos importadores suelen trasladar el costo adicional cobrando precios más altos a los consumidores finales. Los estadounidenses ya enfrentan frustración por el elevado costo de vida en los últimos meses. Por ello, el Gobierno asume un riesgo político considerable al implementar estos aranceles antes de las elecciones de noviembre. Analistas políticos consideran que esta decisión podría generar consecuencias electorales importantes para el partido gobernante en los próximos comicios legislativos.
Expertos debaten la efectividad real de la medida
Observadores de derechos humanos señalan que es razonable mostrarse escépticos sobre la verdadera motivación detrás de estos aranceles. Sin embargo, reconocen que podrían tener impacto positivo en la lucha contra el trabajo forzado global.
“Llevamos años manifestándonos públicamente a favor de las prohibiciones de importación”, explicó Martina Vandenberg, presidenta del Centro Legal contra la Trata de Personas. La especialista aclaró que no considera esta herramienta como una solución mágica.
Vandenberg instó a que los aranceles se implementen de manera gradual. Según explicó, los países necesitan tiempo suficiente para desarrollar mecanismos efectivos de cumplimiento.
La comparación con la ley contra el trabajo forzado uigur
Kenya Davis, socia del bufete Boies Schiller Flexner, señaló que la Ley de Prevención del Trabajo Forzado Uigur representa el precedente legislativo más importante en esta materia. Esta ley federal fue aprobada en 2021.
“El nivel de efectividad es sin duda objeto de debate, pero sin duda ha llamado la atención sobre el tema”, explicó Davis sobre esa legislación previa. Consideró que, como mínimo, generó mayor conciencia pública.
Sin embargo, la especialista se mostró cautelosa sobre el entusiasmo hacia los nuevos aranceles sin un enfoque integral que incluya transparencia y programas de apoyo a los países afectados.
Una limitación estructural señalada por académicos
Isabelle Glimcher, investigadora del Centro Stern para los Derechos Humanos de la Universidad de Nueva York, identificó una falla importante en el diseño de estos aranceles. Según explicó, la medida se centra en los bienes que cada país importa, no en los que produce internamente.
Esta limitación estructural podría reducir la efectividad real de la política arancelaria para combatir el trabajo forzado a nivel global. El debate académico sobre este tema continúa desarrollándose entre distintos especialistas internacionales.
Mientras tanto, millones de consumidores estadounidenses enfrentarán en las próximas semanas el impacto directo de estos nuevos aranceles en los precios de productos importados.
Canal oficial
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes al instante, sin spam. Solo lo que importa, cuando importa.

Autor
Juan MoriPeriodista apasionado a los temas sociales, culturales y deportivos. Dos años de experiencia en “Nueva News”. Contacto: juannmori@gmail.com
